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Conociendo a Pedro Cary

Hoy, entre balones y zapatillas de fútbol, nos sentamos a hablar con Pedro Cary en la tienda de Fútbol Emotion. Nos sorprende gratamente, su español es muy fluido y puede responder a nuestras preguntas con todo detalle. Hoy conocemos al número seis del Fútbol Emotion Zaragoza.

Hablas muy bien español

Los portugueses tenemos costumbre de cuando llegamos a un sitio, adaptarnos a la gente de allí. Vosotros llegáis a Portugal y habláis español, nosotros intentamos hablar lo mejor posible y si venís vosotros intentamos hablar español, inglés o lo que sea.

Dime tres defectos que tengas

Los defectos es complicado traducirlos. Yo sé que tengo, todo el mundo tiene y muy malos muchas veces. Pero tengo que pensar… Soy cabezudo, muy cabezudo. Intento no hacer mucho daño a las personas con esto. Pero bueno, creo que la mayoría de las veces tengo la razón, así que tampoco es tan malo (dice entre risas).

>> Yo me enfado cuando algo no me gusta, me demoro en enfadarme pero cuando lo hago es peligroso. Pierdo la razón, pero muy pocas veces a pasado eso. Y por último, soy distraído. Hace dos días me puse los cascos de música y no pierdo nada, pero no sé dónde están. Y me pasa con todo: las llaves de casa, del coche…

¿Y eres organizado con el tiempo? No te hablé para recordarte la hora de quedada y temía que te hubieses olvidado.

Para llegar a los sitios siempre llego treinta minutos antes y si llego en coche, más; por lo que pueda pasar en la calle. Es mala costumbre de los portugueses llegar tarde. Si con mis amigos quiero quedar a las tres, yo les digo a las dos y así los demás llegan a las dos y media. Para mi esto es una falta de respeto. Si yo me organizo para quedar a una hora con ellos, no me gusta que lleguen tarde. Y con el móvil es más problema, porque puedes avisar de que vas a llegar cinco o diez minutos más tarde y eso no está bien.

Ahora tres virtudes.

Me gusta mucho ayudar a las personas, creo que ahora el mundo es al revés en este sentido, que somos muy egocéntricos y hay que cambiarlo. Hay que ayudar a la gente que pasa hambre en la calle, a nuestros amigos que pasan por dificultades, que no tienen por qué ser económicas… Una de mis virtudes es intentar ayudar, porque también hay gente que no le gusta que se le ayude. Soy muy compañero, miro más a los otros que para mi. Yo tengo mis cosas y si puedo regalar me gusta regalar a los demás. Es una virtud, pero a veces puede no ser muy bueno.

>>Otra cosa que me gusta mucho de mi es que yo se estar. Contigo, con el presidente de la UEFA, con mis hermanos… Yo se adaptarme a los diferentes ambientes, sé qué tengo que hacer en cada uno de ellos.

¿También te adaptas en las posiciones del campo?

No, tengo dificultad. Por culpa mía y por culpa de donde he venido. Yo lo veo este deporte como un juego de ajedrez; cada uno tiene sus movimientos definidos, no puedes pedirle a un caballo que se vaya diez casillas hacia delante porque no puede. Tiene que ser una adelante y dos al lado. He estado mucho tiempo en un club con las cosas muy programadas y una de las dificultades aquí en Zaragoza es que muchas veces tengo que salir de mi posición. Eso por un lado es bueno para mí, pero también pienso que me hace daño. Porque tengo 35 años, si fuese un niño de 21 o 22 creo que está muy bien cambiar. No estoy acostumbrado a estar en un lado con la pierna cambiada, por ejemplo, pero tengo que adaptarme.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

Dejar la semilla allá por donde pases. Todas las personas tienen cosas buenas que merece la pena aprender. Yo quiero dejar mi semilla en el vestuario para que cuando ya no esté se acuerden de que yo decía que si quieres estar más arriba hay que comer bien, descansar bien, ir a dormir temprano… Estas cosas que digo yo todos los días a los niños.

¿Eres como un padre?

No me siento como un padre, más como un hermano. Pero un hermano muy cercano y que quiere ver a toda la gente bien. Lo digo siempre, se puede estar un puesto más arriba y no hay que conformarse. Ya sea en el deporte, en tu casa, en la tienda… Si puedes ganar más, tienes que trabajar más para hacerlo. Se lo digo siempre, tanto a los que tengo más confianza como a los demás. A mí me dio este consejo Joao Benedito, un portero que ha jugado muchos años en el Sporting y ha sido uno de los candidatos a presidente del club.

¿Desde cuando juegas al fútbol sala?

Desde los 16 años, juego por engaño. Yo iba a ser tenista, jugué diez años al tenis, desde los cinco a los 15. Pero es un deporte muy caro, hay que pagarlo todo. Cambié al fútbol sala por los amigos y las cosas me han salido bien. Lo digo siempre, que es una profesión de sueño. Es una cosa que va saliendo bien pero son solo unos pocos años de carrera. Por eso les digo a los niños que estudien. Yo estudié Educación Fíica y Deporte, pero los cursos que hice 15 años atrás ya están pasados. Como este mundo gira muy rápido, las herramientas que tenía ya no son las mismas. Entonces cuando tenga que volver al mundo de trabajo tendré que hacer otro para actualizarme porque en dos o tres años cambian las cosas.

¿En Portugal se juega mucho al fútbol sala?

Los niños juegan mucho al fútbol sala y miran la carrera como si fuese lo único en la vida, eso es peligroso. Yo no puedo estar 25 o 26 años ganado lo que se gana en el fútbol sala. Tienes que tener una carrera y si puedes compaginarlo con el fútbol sala mejor, para que cuando llegues a los 31 o 32, que estás pero no del todo, puedas salir del deporte profesional y seguir trabajando, como tendré que hacer yo de aquí a un par de años.

¿Por qué has venido a España?

He estado nueve años en el Sporting, he ganado todo. Me podría quedar allí, pero la vida son experiencias. En junio yo miraba para atrás y pensaba: otra vez lo mismo. La final de la liga portuguesa, de la copa, de la Súper Copa… Ganar o no ya era lo de menos. No quería que fuese otro año lo mismo. No digo que ganar no sea bueno, ganar es muy bueno, pero cuando tenga 40 años quiero mirar para atrás y ver que he hecho todo para cumplir mis sueños.

>> Mi sueño era venir a España, desde hace mucho. Pero tampoco podría haber dejado el Sporting si no hubiese ganado allí todo. Ahora ya estaba muy contento con lo que había hecho allí y vengo aquí como una experiencia profesional pero también de vida.

¿Te ha gustado?

Sí, me gusta mucho la ciudad, es buenísima. El club también, aunque las cosas no están saliendo muy a gusto de todos. Estoy aquí por la faceta competitiva y por mucho que esté a gusto y jugando no puedo olvidar que a nivel colectivo las cosas no están saliendo. Entonces, si no salen, es porque yo individualmente tengo que hacer más, para ayudar a mis compañeros a hacer más.

¿Qué es lo que más te gusta de España?

La comida no me gusta. Coméis mucho y no muy bien, para mí. Tenéis tres platos, yo en Portugal como uno y ya me quedo bien. Me gusta mucho vuestra forma de vivir, os gusta mucho compartir el espacio con las demás personas. En Portugal no, cada familia se queda en su casa y no sale, pero también entiendo que influye el factor económico, aquí se gana un poco más. Ahora en Portugal se está saliendo más, pero por la gente extranjera que viene y están sacando las cosas buenas del país, que tiene muchas. Pero tampoco somos los portugueses los que lo hacemos.

¿Qué es lo que menos te gusta?

Los horarios de la comida, que son muy tarde para mí. Hace unos días cenamos todos juntos y quedamos a las diez, a esa hora yo estoy con el pijama, la almohada y casi listo para dormir. Ese cambio es muy grande para mi en cuestión de alimentación. Por lo demás ha sido fácil adaptarme. La gente es muy buena, el club es muy familiar, las personas son muy cercanas y esto hace que me sienta mucho más a gusto.